Proyecto huerto II: vamos a plantar

Qué vamos a plantar

Una vez preparado el terreno y la disposición del huerto, había que ponerse manos a la tierra y empezar a plantar, ¡las hortalizas de temporada nos esperan!

Por si a alguien le puede interesar plantar este verano, aquí van nuestras explicaciones sobre cómo lo hemos hecho nosotros.

Primeros cultivos huerto

En nuestro caso, la idea que tenemos es hacer un huerto para el autoconsumo. Como ya hemos comentado, basándonos en todo lo que podamos en los principios de la permacultura y de forma ecológica: no vamos a usar productos químicos para evitar plagas o fertilizar el cultivo, lo que nos dará alimentos más saludables, poniendo atención en el respeto al medio ambiente y la biodiversidad. En un terreno relativamente pequeño, dónde a priori queremos producir para el autoconsumo, nos interesaba tener variedad de cultivos. Aquí es donde entra en juego la asociación de cultivos: cultivo que son beneficiosos y compatibles entre sí. Es decir, que plantando ciertos tipos de cultivos juntos, estos se complementan, dando como resultado una mejor producción, y se minimiza las competencias (por suelo, nutrientes, espacio,…) y la aparición de plagas y enfermedades en las plantas.

Distribución bancales

También hemos buscado la asociación de nuestros cultivos con plantas florales y aromáticas, que son beneficiosas al atraer insectos y otros animales que podrían afectar a los cultivos. Plantas como por ejemplo la albahaca, la caléndula o el tagete.

¿Qué asociaciones hemos hecho?

En nuestro primer bancal decidimos poner en uno de los laterales, a unos 10cm del borde, una hilera de cebollas, separadas unos 10cm entre sí.  En el interior, a unos 30 cm desde cada uno de los bordes, hemos dispuesto dos hileras. La mitad de la hilera tiene tomates, de diferentes variedades (pera, cor de bou, rosa,…) y la otra pimientos (cuatro picos, morrón, italiano,…), separadas cada mata unos 50-60 cm entre sí. En total 8 matas de tomates y 6 de pimientos.

En el centro del bancal hemos plantado 4 lechugas, de variedad hoja de roble, intercaladas con plantas de albahaca.

En los extremos del mismo, hemos dispuesto algunas plantas florales.

Muy similar al bancal anterior, en este caso difiere en que hemos puesto cebollas en los dos laterales del bancal y que hemos sustituido las 6 matas de pimientos por 4 matas de berenjena, dos de rayada y dos de negra.

La asociación de este bancal se conoce como precolombina, milpa o 3 hermanas: maíz + judías + calabacín o calabaza. En este bancal hemos dispuesto un perímetro de maíz dulce, a unos 20 cm del borde, y separados 20 cm entre sí. Las judías las plantamos alrededor del maíz ya que al ser una planta trepadora, queremos que crezca subiendo por el tallo del maíz, que se hace bastante alto. Hemos puesto garrofón valenciano, judía redonda y judía veneciana. En el interior del bancal pusimos dos calabacines y una calabaza, separados 2 metros entre sí.

La manera de plantar el maíz es la siguiente: se siembran 3 semillas de maíz (en nuestro caso maíz dulce). Esto se hace para tener más opciones de que alguna de las semillas germine. Una vez empiece a crecer la planta, si sale más de una, se selecciona la que parece más fuerte y descartamos las otras. Cuando el maíz alcanza un palmo de alto, se siembra alrededor de cada tallo unas 2-3 semillas de judía. La idea es que la planta de judía vaya creciendo trepando por el tallo del maíz. El calabacín y la calabaza, que son plantas rastreras, se extienden mucho por el suelo, lo que servirá para mantener la humedad de la tierra en ese bancal.

Aunque nuestra idea inicial era hacer estos tres bancales, finalmente nos animamos a plantar 3 más. ¿Qué hemos plantado?

Con el maíz que descartamos del bancal precolombino, plantamos el perímetro de nuestro cuarto bancal. Si vemos que aguanta el trasplante, añadiremos las judías. En el centro del bancal de momento tenemos dos matas de calabaza.

El quinto bancal lo hemos dedicado a poner 2 plantas de sandía. Es un fruto que requiere muchísima agua, así que intentaremos que esté bien regado. ¡Ojalá pudiéramos ver este verano sandías de nuestra propia huerta!

Finalmente, tenemos un bancal de aromáticas. Podría ser como tener un especiero en casa: orégano, romero, tomillo, albahaca,…

Trabajando en el huerto

A parte de estos bancales, hemos destinado un espacio en el huerto para hacer una compostera. Este espacio, en el que se mezcla materia seca y restos orgánicos que generamos en casa, se va acumulando y aposentando. De vez en cuando se remueve y el objetivo es conseguir materia orgánica con la que abonar nuestros bancales. Es además un método de re-aprovechamiento de residuos que, de otra manera, terminarían en la basura normal. De esta forma, se le da un ciclo a parte de los alimentos que consumimos.

compostera

Poco a poco vamos avanzando con nuestro huerto: limpiamos la tierra de plantas que crecen y que pueden entorpecer a los cultivos, hemos empezado a «entutorar» los tomates, regamos cada pocos días,…

NOTA:  a cierre de este post, ya hemos hecho ¡la primera cata de nuestro huerto! Recogimos nuestra primera lechuga y nos hicimos una rica ensalada. La verdad que nos ha hecho bastante ilusión el primer hijo de nuestra huerta, jejeje

¡Seguiremos contando!

Primera cosecha

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.