Con Un Par De Mochilas

Hola de nuevo Cusco

Volver a Cusco ha sido como reencontrarse con un viejo amigo. Después de los cambios que habíamos visto en el lago Titicaca, Cusco estaba tal y cómo la recordábamos. Es increíble como los recuerdos se nos agolpaban en nuestra mente: el hostal donde nos alojamos la primera vez, aquella deliciosa pizza al horno de leña que comimos, los puestos de zumos del mercado de San Pedro, las callejuelas del barrio de San Blas…
Objetivamente y, se mire por donde se mire, Cusco es una ciudad preciosa. Su centro histórico está conservado con toda la arquitectura colonial, con su plaza de Armas como centro de todo. Es una plaza llena de vida. Se encuentra cerrada al tráfico, por lo que la gente puede pasear con total tranquilidad (siempre que evites pasar por la zona de aglomeración de reparte flyers y masajistas…jejeje). Además, igual que nos pasó en La Paz, también coincidimos con la celebración del Carnaval. El día del desfile, los grupos de música y danza mostraban sus bailes y trajes tradicionales. El público se abasteció de globos de agua y botes de espuma, listos para una batalla campal. Un ambiente muy festivo, que contagiaba de vida a todas las calles.

Ambiente festivo en la Plaza de Armas

Llegamos también a Cusco con la idea de realizar un trekking de varios días. Después de nuestras experiencias en Torres del Paine en Chile, y El Chaltén en Argentina, teníamos ganas de volver a pasar unos días en ruta, rodeados de naturaleza.

Callejuela en el barrio de San Blas

Como ya habíamos pasado hacía dos años por Machu Picchu, queríamos conocer algún sitio nuevo. Fue entonces cuando, leyendo por internet, conocimos la existencia de Choquequirao. Por lo que decía el artículo que nos encontramos, este lugar era una antigua ciudad inca, a la que únicamente se podía acceder tras dos días de dura caminata y de la que sólo se había sacado a la luz un 30% de lo que se suponía seguía oculto bajo la naturaleza. Un sitio visitado por unas 50 personas al día, en temporada alta! Sinceramente, nos pareció el sitio perfecto. Buscábamos algo con una dosis alta de caminata, y el hecho de que fuéramos a estar prácticamente solos, le daba un plus muy importante. Así que nos decidimos a preguntar por esta ruta, por encima de opciones más famosas como Salkantay o la Montaña de colores.

Así, iniciamos nuestro periplo de consultar en agencias sobre el trekking. Primero de todo, nos encontramos con que, al estar en temporada baja, la ya escasa demanda del trekking, estaba siendo casi nula, lo que hacía que el precio se encareciera. Por otro lado, la temporada de lluvias hacía que algunas empresas no estuvieran realizando esta salida ya que, según nos dijeron algunos, podría haber algunos riesgos (desprendimientos en la montaña, crecidas en el río…). Otra opción que nos plantearon fue que alquiláramos el material y lo hiciéramos por nuestra cuenta. Pero visto y oídos los comentarios sobre la dificultad de la ruta, decidimos que lo haríamos con una agencia. Finalmente, de las tres empresas que nos dieron la opción de salir, nos decantamos por Trek Inca Huaman. Nos dió muy buena impresión y confianza en el primer contacto, y no nos defraudaron.
Así, hasta que conseguimos concretar nuestra salida del trekking, pasamos cinco días en Cusco. Probablemente debamos ser de las únicas personas que, habiendo estado dos veces en Cusco y durante tantos días, no hayamos visitado ninguno de los restos arqueológicos de los alrededores (Ollantaytambo, Valle Sagrado, Pisac, Maras, Moray…). Pero, sinceramente, íbamos a dejarnos un dinero en el trekking de Choquequirao y no queríamos pagar el precio del boleto turístico (70s el parcial o 140s el total), ya que no se puede comprar la entrada de un solo lugar. Y, como ya hemos confesado, nos encanta Cusco! Pasar cinco días paseando por sus callejuelas, probando ricas comidas, recorriendo su mercado o simplemente sentándonos en la plaza a observar, nos pareció un plan más que perfecto! Quién nos hubiera dicho hace dos años que íbamos a volver tan pronto? Así que, quién sabe cuando volveremos! Lo que es seguro que Cusco, como un viejo amigo, nos volverá a recibir con los brazos abiertos.

2 Comentarios

  1. Jose Arcadio

    Muy bien la explicación. Leyendo, parecería que estás allí. Hasta tienes la impresión de que el responsable de la agencia te está hablando directamente.

    Besos

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    1. Vicky (Publicaciones Autor)

      Jajajaja, gracias papá! Da gusto saber que hay gente que también viaja leyendo! 😀

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