Con Un Par De Mochilas

Cicloturismo en Cerdeña

Allá por 2016, nos decidimos a realizar nuestro primer viaje largo en bicicleta. Queríamos aprovechar nuestras dos semanas de vacaciones de verano, por lo que nos motivaba un destino que tuviera playa. No recuerdo ya por qué el destino elegido fue Cerdeña pero, como siempre decimos, nos importa más el qué, que el dónde. Pese a las dudas que te pueden asaltar la primera vez que te lanzas a esto del cicloturismo, la experiencia fue increíble. Si alguien al otro lado de la pantalla está pensando en realizar un viaje por territorio Sardo, aquí os dejamos algunas recomendaciones, datos y nuestra ruta de 10 días por esta maravillosa isla ;D

¿Cómo llegar a Cerdeña con la bici?

Solo teníamos dos opciones: llegar a la isla por mar o por aire. A nosotros, personalmente, el tema de tener que desmontar casi al completo las bicis y meterlas en una caja que estaría dando tumbos aeropuerto – cinta transportadora – avión – cinta transportadora – aeropuerto, no nos convencía del todo. Podría ser que al llegar tuviéramos problemas para montar o ajustar la bici, o que ésta hubiera sufrido algún desperfecto. Además, el precio de un billete de avión, ya caro en pleno julio, se veía bastante incrementado al añadir la bicicleta. Así que, por comodidad y presupuesto, preferimos irnos en ferry. Desde Madrid fuimos a Barcelona con las bicis cargadas en el coche. Aparcamos en la ciudad y ¡llegamos pedaleando al puerto! Las bicicletas se transportan en la bodega con el resto de vehículos, atadas tal cual con unas cinchas. Pudimos dejar incluso las alforjas puestas y llevar en el barco solo lo imprescindible. Realmente un transporte muy cómodo.

Etapa 1. Porto Torres - Valledoria (46,5km)

Porto Torres - Valledoria

Desembarcamos en Porto Torres después de una travesía de más de 12 horas y unas 6 de dormir en el suelo del barco. ¡Divisamos por fin la costa italiana! Fuimos de los primeros en salir del barco: coger las bicis y empezar a pedalear en dirección a la ciudad. Primer bar que vemos paramos a equiparnos: culotte, camiseta técnica, deportivas y crema solar. ¡Estamos listos! Siguiendo las indicaciones de nuestro fiel compañero de rutas, el mapa, empezamos a pedalear, siempre dejando el mar a nuestra izquierda. Salimos de Porto Torres por un carril bici que en unos cuantos kilómetros pasó a ser carretera. Avanzamos hasta llegar a Castelsardo, un bonito pueblo situado en un peñón. Unas preciosas vistas, y una parada técnica para comer y descansar un poco. A partir de ahí, la ruta se hizo más exigente y los últimos kilómetros fueron bastante duros. Llegamos a Valledoria donde encontramos un precioso camping a pocos metros de la playa. Montamos la tienda, un baño en el mar y una rica pizza para celebrar nuestra primera etapa en Italia. Como ya hemos contado, viajando en bici funcionamos mucho con la luz del sol, así que temprano a acostar para poder aprovechar las primeras horas de la mañana al día siguiente.

Atardecer en el camping

Etapa 2. Valledoria - Vignola Mare (40km)

Faltan los últimos 6km del recorrido. La batería del móvil no es infinita...

Comenzamos bien temprano la jornada. Apenas amaneció recogimos la tienda y nos subimos a las bicis con muchas ganas y algunas agujetas… Al poco de iniciar la marcha, comenzó la subida. El ascenso era bastante duro pero, entre paradas para descansar y beber, frutos secos para darnos energía y canción y canción (un vicio que he cogido en esto de los ciclo-viajes es ponerme a cantar en las subidas como forma de motivación), conseguimos llegar a Isola Rossa. Dejamos las bicis en un restaurante y nos fuimos a explorar la playa. Sinceramente, a día de hoy aún sigue siendo una de las playas más espectaculares en la que he estado. Aguas totalmente cristalinas, rocas rosadas y muchos recovecos por los que poder escabullirse de la aglomeración de la playa principal. Un lugar de absoluto relax.

Aguas cristalinas en Isola Rossa

Volvimos a por las bicis y a homenajearnos con una rica comida a base de pescaito frito y un plato de pasta a la marinera. Tras una merecida siesta a la sombra, retomamos la marcha que nos llevó hasta Vignola de Mare. 

Etapa 3. Vignola Mare - Isla Maddalena (47,2km)

Vignola Mare a Isla Maddalena

Salimos de Vignola Mare y, siempre bordeando la escarpada costa Sarda, nos dirigimos hacia el noreste. Nuestro objetivo en esta tercera jornada era llegar hasta Palau, donde subiríamos a un ferry que nos llevaría a la Isla Maddalena. Esta pequeña isla forma parte de un archipiélago compuesto por más de 60 islotes y 7 islas, de las cuales las únicas habitadas son Maddalena y Caprera.  Nada más llegar a Palau, tomamos el ferry que, en apenas 30 minutos, nos dejó en la isla. Era mediodía así que hicimos una parada en el puerto para comer: pizza con jamón y rúcula y espagueti con atún fresco y pesto. Ñam ñam. El calor apretaba y decidimos ir directamente en busca de un camping. Encontramos uno siguiendo las indicaciones y carteles que encontramos en la carretera. Sinceramente, a primera vista no me pareció que estuviera muy bien… pero pasó poco tiempo para darme cuenta (como en tantas otras cosas) que no hay que juzgar sin conocer. ¡El camping era increíble! Un bar de reggae con música en directo, un horno de leña donde cocinaban ricas pizzas, cerveza Sarda a buen precio, cámaras frigoríficas a uso y disposición de los campistas y muy muy buen rollo. Tanto, que lo que iba a ser una noche, se convirtieron en tres.

Cerdeña en bici

Pasamos los siguientes días de relax, conociendo y recorriendo de arriba a bajo con la bici la isla Maddalena, y cruzando a Caprera. Esta pequeña isla perteneció a Garibaldi, uno de los principales líderes de la unificación italiana, y en ella se encuentra actualmente su tumba. Hicimos una ruta de varias horas que nos llevó hasta cala Napoletana. Un lugar muy poco concurrido, al norte de la isla, que nos dejó fascinados. Los paisajes en esta isla son realmente bonitos y las calas una maravilla de tonos azul y turquesa

Etapa 6. Isla Maddalena - Olbia - Alghero (47,5km)

Isla Maddalena a Olbia

Tras nuestro idilio con isla Maddalena tocaba dejar atrás el camping y el relax para volver a retomar los días de pedaleo. Volvimos en ferry a Palau y pusimos rumbo sur, hacia Olbia. Nuestra idea era llegar y coger un tren que nos llevara desde la costa este a la oeste y saltarnos el montañoso centro de la isla. No por falta de ganas, si no de tiempo, ya que teníamos que volver a Porto Torres para coger el ferry de vuelta a Barcelona. Atravesamos la costa esmeralda sin detenernos. El estilo chill out y copas caras en terrazas de lujo a orillas del mar no va mucho con nosotros. Llegamos a Olbia con tiempo para coger el tren hasta Sassari y de ahí la conexión a Alghero. Llegamos ya de noche, por lo que no nos complicamos mucho buscando alojamiento. Nos quedamos en un camping a orillas del mar, un poco alejado del casco antiguo de la ciudad.

Atardecer en Alghero

Como ya nos pasó en isla Maddalena, Alghero nos atrapó y nos quedamos dos días a disfrutar del lugar. Otra de esas ciudades de costa mediterránea con un encanto especial. Pasear por sus calles adoquinadas, disfrutar de ricas comidas y helados en una de sus muchas terrazas, contemplar el mar desde los muros de la ciudad o disfrutar de puestas de sol en la playa podían tenernos horas entretenidos. También aprovechamos para conocer la cueva de Neptuno. Una gruta a la que se accede tras bajar unos 700 peldaños y que asombra por su enormidad. Desde luego, Alghero tiene mucho que ofrecer y es un lugar al que no dudaríamos en volver.

Etapa 9. Alghero - Stintino (54,7km)

Alghero a Stintino

Pusimos rumbo norte hacia Stintino, un pueblo ubicado en una península al noroeste de la isla. El lugar y sus playas nos enamoraron al instante, un mar de aguas realmente azules nos rodeaba por todas partes, estuvimos realmente a gusto. La anécdota llegó en el momento de buscar un camping ¡Sorpresa! No había ni uno en la zona… ¿Qué hacemos? Tras un pequeño trabajo de campo intentado encontrar algún hostel barato (tarea imposible en el mes de julio, a última hora y en esta región), nos decidimos por la opción más obvia: buscar algún sitio alejado del pueblo, donde no molestáramos, y acampar. Era la primera vez que íbamos a hacer acampada libre y la verdad que nos daba un poco de respeto que nos pudiera multar estando en un país que no es el nuestro, donde no sabíamos cómo de dura podría ser la legislación o qué consecuencias podría haber…Pero, no teníamos muchas alternativas, así que lo hicimos. Encontramos un pinar perfecto y dado que hacía buen tiempo, hicimos vivac. Aún así, no pude evitar pasar una mala noche, primero porque había un perro que no paraba de ladrar, y segundo porque soñé durante toda la noche que nos habíamos quedado a dormir al lado de una comisaría de policía. ¿Qué pasó a la mañana siguiente? Efectivamente, habíamos dormido al lado de un local de la policía ¡Ni hecho adrede! Pese a todo, primera experiencia con la acampada libre superada.

La Pelosa Stintino

Etapa 10. Stintino - Porto Torres (31,3km)

Stintino a Porto Torres

Última etapa de nuestra ruta. Fueron pocos los kilómetros, aunque con viento en contra tardamos más de lo esperado. Llegamos a mediodía a Porto Tores, comimos y pasamos la tarde en la playa, disfrutando de nuestras últimas horas en la isla. Nuestro ferry salía de madrugada, así que tuvimos que hacer una segunda noche por libre. Experiencia superada en cuanto al tema de la acampada.

Como conclusión, el cicloturismo es una experiencia alucinante y una forma de viajar que  nos pareció increíble en la isla, y que cada vez nos gusta más. Nuestro paso por Cerdeña fue todo un acierto. Queda, como sueño pendiente, volver a recorrer el resto de la isla. Todavía nos quedan muchas calas y rincones por explorar.

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